Pre-Eescolar y Primaria

Los pequeños estudiantes reciben clases de música, dibujo, origami, lectura, matemáticas, pre-escritura, inglés, natación, patinaje y gimnasia desde el primer día de clase. En la básica primaria (transición, primero, segundo y tercero), asignaturas como  razonamiento abstracto, lógica matemática, estadística, geometría plana, informática, humanidades, arte, tecnología, ciencias naturales (biología, química y física) con clases teóricas y laboratorios, el español en las modalidades de gramática, narrativa y literatura, y la música, con el violín y el órgano, constituyen el núcleo del currículo que dirige las actividades cotidianas.
La edad de ingreso de los niños Al nivel de Preescolar es idónea si se realiza entre los 6 y 36 meses de edad. En estos grados se hace la aprehensión de la lecto-escritura de tal forma que el niño adquiera la capacidad de leer los cuentos clásicos y escriba muy bien. En los demás grados de Básica Primaria y Secundaria no se tiene en cuenta la edad. En el currículo de preescolar encontramos la generalidad de los logros de los niños antes de los tres años de acuerdo con el desarrollo neuronal de la corteza sofisticada a los 36 meses. Podemos leer los siete pasos del desarrollo de la corteza cerebral y los logros esperados en cada uno de ellos, acompañado de las actividades diarias de los niños.



Básica Secundaria y Media

En básica secundaria (cuarto, quinto, sexto séptimo, octavo y noveno) el currículo se basa en las asignaturas de español y literatura, inglés, matemáticas fundamentales, matemáticas básicas, ciencias naturales, ciencias físicas, educación ética, ciencias sociales, tecnología e informática, educación física y deportiva.

En la educación media (décimo y once) el currículo es diversificado y plantea dos opciones terminales: bachillerato en ciencias naturales y bachillerato en humanidades. El bachillerato en ciencias tiene como núcleo curricular las asignaturas de matemáticas fundamentales, matemáticas básicas, ciencias naturales y ciencias físicas, además de las asignaturas relativas a los idiomas, la ética, las ciencias sociales, tecnología, informática, educación física y deportes. El bachillerato en humanidades tiene como núcleo principal, de un lado, asignaturas del lenguaje como sociolingüística, psicolingüística, semiología, y, de otro lado asignaturas de ciencias sociales como antropología, legado de Grecia, filosofía, Historia del arte, economía, ciencia política y las asignaturas comunes a las dos terminales. Adicionalmente, en cada sección hay programadas actividades lúdicas regulares como teatro, danza, artes, música. Cada estudiante deberá practicar dos modalidades de deporte, por ejemplo natación y patinaje, o natación y tenis. Todos los cursos tienen máximo 28 alumnos y están integrados por alumnos hombres y mujeres. El programa académico tiene una duración de 200 días/año.

 
 

 

Bachillerato Científico

En el documento Colombia al Filo de la Oportunidad, texto de gran valor por ser una carta de navegación destinada a los maestros, se hace un llamado a la urgente necesidad de actualizar y formar al maestro en los temas de la ciencia y la cultura, de tal manera que pueda ser guía de los niños y jóvenes que forjarán el futuro de Colombia.

Estamos convencidos de que si desarrollamos métodos pedagógicos adecuados en donde se despierte en el niño una verdadera curiosidad por el conocimiento, en su adolescencia ambicionará dominar lo más avanzado de la ciencia, el arte y las humanidades. El 4 de julio de 1998 los diarios del país hicieron públicos los resultados de las pruebas de estado 1997-1998 convocadas por el ICFES. De los 6279 colegios evaluados sólo 139 quedamos en la categoría Muy Superior y 194 en la Superior. La totalidad de los colegios que clasificaron en este nivel corresponden a los de Bachillerato Científico o Institutos Técnicos. Es un informe desalentador. Según varios estudios estas pruebas, aunque no son todo en educación, sí son determinantes en el ingreso de nuestros bachilleres a la universidad y su permanencia en ella. Fusionar las bases de la ciencia con las demás áreas de la educación es tarea que nos compete a los investigadores de la educación, dentro y fuera del aula de clase. Si le damos a nuestros niños unas bases firmes de la ciencia, la cultura, las humanidades, la literatura y las artes, por medio de lecturas científicas nuestros niños podrán construir un andamiaje seguro que prevalecerá con el tiempo, como lo han hecho las grandes culturas de la humanidad.



Bachillerato en Humanidades y Artes

La escuela tradicional congela el potencial sígnico del estudiante, no le permite interpretar, otro interpreta por él; no le facilita crear, le impone creaciones; no lo deja escribir, le asigna, controla y evalúa textos distantes e inadecuados para sus intereses. Tal escuela no puede formar individuos creativos. Vale la pena mencionar un área del conocimiento muy significativa en toda la historia de la educación y de la cultura (la lecto-escritura) como materia esencial, según los actuales paradigmas educativos. Los eventos de formación permanente tanto de los maestros como de los niños y jóvenes están llamados a desmitificar la investigación, a superar la etapa de leedores para convertirse en lectores que superen la inmediatez del hombre moderno, de lo cual se quejaba Nietzsche al reclamar un lector para sus obras que rumie, luche, cree, confronte y se asombre.

Las Ciencias Humanas como dimensión primigenia de la escuela no tienen sentido cuando las áreas básicas son atomizadas en múltiples asignaturas, a manera de compartimentos separados, tanto en el horario, como en los cuadernos y, desde luego, en la mente del niño. Es necesario que al elaborar los planes de estudio, los proyectos de aula, se logre un criterio integrador e innovador. El área de castellano y literatura no puede estar desligada y relegada a una restringida franja del horario escolar; las competencias comunicativas le permiten al individuo acceder, interpretar, producir y reproducir información. Todas las áreas curriculares de la básica primaria deben concurrir al desarrollo de la lecto-escritura, con el fin de facilitar herramientas comunicativas y conceptuales, fundamentales en todo proceso cognitivo.